Ojitos de las estrellas abiertos en un oscuro terciopelo: desde lo alto, ¿me véis puro?
Ojitos de las estrellas, prendidos en el sereno cielo, decid: desde arriba, ¿me halláis bueno?
Ojitos de las estrellas, de pestañita dorada, os diré: ¡tenéis muy suave la mirada!
Ojitos de las estrella, de pestañitas inquietas, ¿por qué sóis azules, rojos y violetas?
Ojitos de la pupila, curiosa y trasnochadora, ¿por qué os borra con sus rosas la aurora?
Ojitos, salpicaduras de lágrimas o rocío, cuánto tembláis allá arriba, ¿es de frío?
Ojitos de las estrella, postrado en la tierra, os juro que me habéis de mirar siempre, siempre puro. |