Siempre valoramos demasiado los beneficios que hacemos
Muy pocos aciertan antes de errar
Espera que te hagan a tí lo que tú haces a otros
Cuando una parte del todo cae, lo que queda no es muy seguro
El que desea vencer debe prepararse para una guerra muy larga
El mejor tiempo para morir es el de la prosperidad
No todas las cosas sientan bien a todos
Se tarda mucho en olvidar lo que mucho tiempo llevó aprender
La escasez de algo aumenta su precio
Haz lo que debes y no lo que puedes
El piloto muestra su saber y su valor en medio de la tormenta
Justa causa de alegría es ver feliz a un amigo
Flaqueza es temer lo que nunca experimentamos
Nadie puede ganar sin que otro pierda
Malo es aquel consejo que no se puede cambiar
Las cosas que mucho suben generalmente caen
Muy poco es lo absolutamente necesario
No se debe poner una espada en las manos de un desesperado
Más difícil es vencernos a nosotros mismos que a nuestros enemigos
Cuanto mayor es la prosperidad, tanto menos se debe confiar en ella
La prosperidad que más dura es la que llega despacio
De todo lo que tenemos siempre apreciamos más lo que perdemos
No hagas juez de tu vida a la opinión pública, sino a tu propia conciencia
En ninguna parte está el que en todas está
Ninguna desgracia es tan grande como la última
Nunca mucho costó poco
No interesa leer muchos libros, sino buenos libros
Siempre se puede hacer lo que nunca se hizo
Cuando más alto se llega, más expuesto se está a una caída
Hay cosas que para saberlas no basta haberlas aprendido
Debemos considerar lo que somos y no la reputación que tenemos
Si quieres ser amado, ama
Se equivoca el que no quiere aprender por parecerle que ya es tarde
Aquel que solo quiera vivir entre justos, mejor viva en el desierto
El que no sabe callar, no sabe hablar
El árbol que mucho se trasplanta no crece
Largo es el camino de los preceptos para llegar a la sabiduría, corto el de los ejemplos
Dar consejos es una virtud de segundo orden
Hasta la desgracia se cansa un día
No hay nadie tan humilde que sea incapaz de dañar |