Domingo de futbol y tú estas que te mueres de ganas de un buen revolcón, estas juguetona y el es que ¡ni se entera! Así que haces de todo para “levantar” la fiesta, pero él sigue perdido en la pantalla, ¿aún no sabes cómo tocarlo para volverlo loco? No te preocupes, aquí estamos nosotras para darte una guía básica, todo lo que necesitas saber para “levantar” la fiesta cuando quieras levantarla, ahora sí no habrá futbol que valga, sus puntos eróticos y los juegos más sexys por fin revelados para ti.

El Punto G
¿Pero que no es un mito? Pues no! Ellos también tienen punto G y es uno de los mas ignorados, consigue situarlo y lo volverás loco de placer, ¿Dónde está? En el glande, es decir la cabeza del pene, esta parte tiene casi tantas terminaciones nerviosas como tu clítoris, así que si lo estimulas de manera adecuada, ¡imagínate como lo pondrás! ¿Cómo estimularlo correctamente? Lee con atención, Sostén el pene con delicadeza entre tus manos, con una mano sostén la base mientras con la otra cubres todo el pene exceptuando el glande, recuerda que conforme avance la erección el glande aumenta de tamaño y si lo sensibilizas demasiado puede doler, así que con cuidado y sin abusar pasea delicadamente tu lengua por el glande, sorbe un poco y continua con la lengua bien afilada, cuando lo sientas muy sensible pasea el glande por tu clítoris estimulándose ambos y comienza el coito metiendo solo la punta y sacando repetidas veces hasta que no aguantes mas y te dejes caer sobre el pene.

El punto 8 también llamado punto B
Este rincón es una bomba de placer. Coloca el dedo en la base de su pene, en el punto exacto donde se une a los testículos. Esta zona está recubierta de un tejido igual de sensible y eréctil que el del pene. Dibuja con la punta del dedo un anillo alrededor de la base de su miembro (ésa es la parte superior del ocho), entonces dibuja otro alrededor de su escroto justo en donde se adhiere al cuerpo (ésa es la parte inferior).
Durante los juegos sexuales previos dibuja ese ocho imaginario con el dedo o estimula una mitad con la lengua mientras acaricias la otra. Para multiplicar las sensaciones, alterna los movimientos y así no sabrá qué es lo que vas a hacer a continuación. Haz círculos con la lengua alrededor de los testículos, esta es otra manera de excitar esas zonas erógenas masculinas y, al mismo tiempo, presiona suavemente la base del pene. Este pinzamiento retiene la sangre en la zona y prolonga la excitación un poco más. Otras ideas sexys: sujeta una taza de agua caliente durante unos segundos y después coloca tus manos tibias sobre la zona. El calor intensificará la sensación de cada movimiento, así como el frío, así que también es buena idea sostener un poco de hielo en la boca y con la lengua fría y las manos calientes trazar el ocho, ¡no sabrá que es lo que le pasa!.

El punto F
No es que no sepamos donde está, ¡es que ni siquiera lo habíamos escuchado! Y sin embargo lo tocamos siempre, solo que tampoco de la manera correcta, pues sí, el Punto F está en uno de los lados del pene, justo por debajo del glande, hay una línea fina extremadamente sensible: el frenulum o frenillo. Es cierto que muchas mujeres tocan el punto F durante el sexo, pero la mayoría ignora cuál es la mejor técnica para estimularlo igual que se estimula el punto G. Cuando le practiques sexo oral procura que tus dedos estén sobre el frenillo. Mueve la mano y la boca al mismo tiempo hacia delante y hacia atrás, asegurándote de llegar hasta la punta del pene para rozar el punto F en cada movimiento. Y durante el coito, por ejemplo, colóquense en una postura (como el misionero o estilo perrito) en la que sea él quien haga casi todo el movimiento a la hora de penetrarte. De esta forma él se ocupará de que su frenillo consiga la máxima fricción.

El punto R
Los testículos son extremadamente sensibles y, de hecho, hay un pequeño punto que, bien estimulado, le lleva al placer total antes que cualquier otro roce. Se trata de esa línea que recorre el centro de su escroto de arriba abajo. Pero también es verdad que es un punto tan sensible que hay hombres que lo encuentran maravilloso y otros que ni locos se dejan tocar. Así que experimenta de qué tipo es tu chico tocándole ahí suavemente mientras le acaricias el pene durante los juegos previos.
Si se pone tenso o deja de jadear está claro que has de parar. Si, en cambio, le gusta, puedes lamerle en la zona donde el escroto se une al cuerpo. Continúa deslizando la lengua hasta llegar a la cabeza del pene y ya verás como en cuestión de segundos tu chico estará directamente en el nirvana.

El punto 0
Según los textos tántricos un ligero masaje en la rabadilla despierta el "kundalini" o energía sexual. En la base de la columna vertebral hay una pequeña protuberancia repleta de terminaciones nerviosas conectadas directamente con los genitales, igualito que el G. Por eso, acariciar esta zona es una buena manera de estimularle. Dile que se tumbe boca abajo, coloca los pulgares sobre el punto O y muévelos en círculos pequeños. Después, bésale o lámele sobre el dibujo de la columna vertebral mientras continúas dándole ese intenso masaje en la parte baja de la espalda. Presiona de forma constante y ve alternando los movimientos firmes con otros más delicados. Cuando termines, te darás cuenta de que su columna no es la única parte del cuerpo que está dura.

Juegos
La chica mala: Lo más importante es confiar en tu pareja y no temerle a los juegos eróticos, todos tenemos fantasías eróticas y si las pueden cumplir en pareja se sentirán más unidos y satisfechos, así que no temas sorprenderlo disfrazada de policía y ponerle una fuerte multa, esposarle las manos y “meterle mano” mientras lo “registras” volverte una chica dura por una noche te levantara el ego y la seguridad y a él le pondrá a mil que por una noche tu tengas absoluto control sobre él.
La concubina de su majestad: Es la fantasía de todos los hombres aunque pocos se atreven a pedírselo a su pareja, así que ¡sorpréndelo! Por un día vístete de esclava sexual de época, y sírvele en todo ¡desnuda! Sí, liste bien, ponte unos tacones de infarto, una cofia y ¡nada más! Si lo recibes así cuando llegue cansado del trabajo, le hablas de “usted” y te dispones a masajear sus pies y tratarlo como si fuese un rey se olvidará de todo y no dejará de pensar otra cosa que divertirse contigo toda la noche, vamos inténtalo, tu también te divertirás de verlo en su papel de majestad, eso sí otro día te toca a ti ser la reina y el tu juguete sexual ;)

Los juguetes eróticos:
Aunque cada vez son más normales, algunos hombres aún se sienten amenazados o incómodos ante la idea de usar juguetes sexuales durante la relación, un juguete sexual no pone en duda su virilidad, si no todo lo contrario, ayuda a que ambos disfruten más y varía las noches de placer, así que no tengan miedo de probar cosas, empiecen por cositas ligeras como vendarse los ojos, lubricante con sabor, plumas para recorrer la piel y sensibilizarla y sobre esa línea pueden seguir probando, seguro que mejorara el sexo.

Improvisando Juguetes:
¿Resulta que no tienes ningún juguetito en casa y no se te ocurre que hacer esta noche para sorprenderlo? No te preocupes, aquí te damos algunas soluciones con simples objetos que seguramente tienes en tu casa:
La toalla caliente: Moja una toalla de manos en agua caliente, colócala sobre sus testículos y masajéalos mientras rosas tu vagina contra su rodilla, entre el masaje de la toalla y la sensación que produce tu cuerpo al rozar el suyo lo volverán loco de placer y ganas.
El mango fresco: Corta trocitos de mango fríos y métetelos a la boca, mastícalos un poco y hazle una felación a tu pareja, cuando el mango ya no esté frio cambia inmediatamente a otro trocito, esta es una vieja técnica utilizada por las prostitutas de lujo que volverán loco a tu amante.

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