Con el fin del verano y el comienzo de las clases y el trabajo, lo que más apetece es una lectura ligera y que mejor que un buen thriller para aligerarnos los días, por supuesto escribir un thriller (un buen thriller) es mucho más difícil de lo que habitualmente uno piensa. Se requiere oficio y planificación. Eso hace que la mayoría acabe en desastre. Sin embargo aquí recomendaremos un buen thriller, uno ligero, digno de un musicólogo que por supuesto dista mucho de ser un “escritor” sin embargo, lo que sí es verdad, es que el autor consigue mantener la cordura, y, aunque haya algunos saltos injustificados de la historia, y se deje mucho de la trama al azar, al menos hay cierta coherencia. La décima sinfonía, una novela de Joseph Gelinek sobre la supuestamente desaparecida décima sinfonía de Beethoven. Superó absolutamente todas nuestras expectativas, si bien es cierto que no le teníamos mucha fe, consiguió engancharnos a sus páginas. Es más, he aprendido una barbaridad. Y sobre todo se me ha despertado de nuevo el gusanillo de la musicología.

Por supuesto que durante toda la escritura notamos que el libro está hecho por un aficionado, si bien le faltan muchas cosas para ser calificado como “excelente” tiene los ingredientes necesarios para haberse convertido en el Best Seller que ya es, en el podemos encontrar los ingredientes necesarios que tan de moda están en los thrillers desde la aparición de “el código Da Vinci” aparecen, por supuesto, los masones y los Iluminati de rigor, algo que en los últimos tiempos se ha convertido en un ingrediente indispensable para toda novela de misterio. Además, el autor firma la obra con pseudónimo, algo que también aumenta el misterio y el enigma de la novela.
El musicólogo Daniel Paniagua acude a un concierto en el que se interpretara la reconstrucción de una parte de la Décima Sinfonía de Beethoven por parte del director de orquesta Ronald Thomas. Tras el evento el hombre aparece decapitado y unas notas musicales tatuadas en su cráneo hacen que tanto la policía como la juez encargada del caso soliciten la colaboración de Paniagua para traducir su significado.
Entre el presente y el pasado da saltos esta novela, que te proporciona infinitamente muchas respuestas e información valiosa sobre la música y su historia, la novela, compuesta por capítulos breves, tiene un protagonismo casi coral, en el que se intercalan los pasajes dedicados a la investigación del asesinato con los que inciden en la búsqueda de la partitura y los que se centran en los posibles sospechosos, con lo que el autor consigue dar agilidad a la historia e informar al lector de hechos que no conocen todos los personajes, dándole preferencia en la "investigación" y confiando en su inteligencia y capacidad de deducción en detalles como la búsqueda de Paniagua de la clave para "traducir" el pentagrama tatuado en la cabeza decapitada, que tiene Sophie Luciani, la hija del fallecido.

Si bien la investigación se corta un poco de manera abrupta, y en algunos casos se nota mucho la falta construcción para ligar algunas cosas con otras Joseph logra coser todo el libro, ofrecérselo al publico envuelto en magia y misterio, se agradece que las deducciones del protagonista estén explicadas de forma clara y sencilla, de fácil comprensión y seguimiento, y si bien a veces resulta poco creíble que acierte en todo lo que se le ocurre gracias a sus amplios conocimientos musicales, tampoco llega a exageraciones leídas en otras novelas; también hay que aplaudirle al autor que haya logrado imprimir de personalidad y “realidad” a todos los personajes que componen la obra, aunque en este punto también hay que matizar el nefasto trabajo que hizo en la vida privada del protagonista y su novia, misma que además de ser caótica se resuelve sin explicación y con final de cuento de hadas irreal y sin venir a cuento.
Además, varios personajes relatan anécdota relacionadas con la música, desde las adaptaciones al cine que tienen a Beethoven como tema central ("Amor Inmortal" 1994, con Gary Oldman y "Copying Beethoven" 2006, con Ed Harris) a anécdotas relacionadas con misterios musicales relatadas de una forma directa, breve y natural que sugiere un conocimiento previo (nada de copia/pega de internet) e interés por todo lo relacionado con la música.
Estás anécdotas, para nada se hacen pesadas, y se incluyen como respuesta a preguntas de secundarios curiosos al protagonista, junto a los incisos que muestran la historia, un libro divertido que además te enseña muchas cosas sin que parezca una enciclopedia y que sin lugar a duda no es un previo nobel pero no lo pueden dejar pasar, amenizará las tardes.
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