Luengas lenguas hacen falta para no trabalenguarse, el que no tenga una lengua luenga bien podrá desesperarse.
Había una madre godable, pericotable y tantarantable que tenía un hijo godijo, pericotijo y tantarantijo. Un día la madre godable, pericotable y tantarantable le dijo a su hijo godijo, pericotijo y tantarantijo: - Hijo godijo, pericotijo y tantarantijo tráedme la liebre godiebre, pericotiebre y tantarantiebre del monte godonte, pericotonte y tantarantonte. Así el hijo godijo, pericotijo y tantarantijo fue al monte godonte, pericotonte y tantarantonte a traer la liebre godiebre, pericotiebre y tantarantiebre.
¡Cómo quieres que te quiera, si el que quiero que me quiera no me quiere como quiero que me quiera! ¡Cómo quieres que te quiera yo a tí!
Por un río bajan tres tablas tartarabicuadriculadas, el destartarabicuadriculador que las destartarabicuadriculase, buen destartarabicuadriculador será