Tú vendes, ¡oh Dios!, todos los bienes a los hombres al precio de su esfuerzo.
¡Admirable justicia la tuya, Causa Primera! Tú no has permitido que ninguna fuerza falte al orden y calidad de sus efectos necesarios.
Que el Señor, luz de todas las cosas, se sirva iluminarme, a fin de que yo trate dignamente de la luz.
¿Cuál es la cosa que cesaría de existir si se la pudiera definir? El infinito, que sería finito si pudiera ser definido. Porque definir es limitar la cosa definida con otra que la circunscribe en sus extremos, de modo que lo que no tiene términos no puede ser definido.
La verdad es de tal excelencia que, cuando elogia pequeñas cosas, las ennoblece.